AMYDEP
OPINIÓN DE AMYDEP-COMARCA CIEZA SOBRE EL R.D. DE ADMISIÓN DE ALUMNOS APROBADO EN EL CONSEJO DE MINISTROS.
1. Que la libertad de elección de Centro, derecho reconocido en la Constitución y en la LODE(art.4), se subvierte al no ser los padres los que lo ejerzan, sino el Centro educativo, ya que tendrá el poder de elegir a sus alumnos.
2. Que se fomentará la competencia desleal entre los Centros y el establecimiento de categorías entre los mismos en función de los resultados que obtengan los alumnos/as, consagrando las diferencias de partida según su procedencia económica, social, étnica y cultural. Y todos sabemos que la diferencias de calidad de los centros dependen de las diferencias sociales.
3. Que la compensación de desigualdades desaparece por completo, castigando a los Centros que reciban al alumnado menos favorecido socialmente. La doctrina de la insolidaridad está detrás del ganar y del perder, reproduciendo la escuela, en vez de amortiguando, las clarísimas diferencias sociales que el modelo económico actual está provocando.
4. Que la toma de decisiones correrá a cargo del Consejo Escolar en los Centros públicos y de los dueños en los concertados. ¿Por qué no son también los Consejos Escolares los responsables de la toma de decisiones sobre la admisión de alumnos en los Centros Privados financiados con dinero público? ¿Qué se esconde detrás de esta clara discriminación?
5. Que justificará la falta de recursos de unos centros frente a otros por los resultados que se obtengan en unos y en otros. Es el camino que, poquito a poco, irá deslizando a la mayoría de los padres - consumidores hacia la elección del Centro que mejor oferta educativa presente, por lo general de gestión privada, para la educación de sus hijos, revelando la poca rentabilidad de lo público frente al eficientismo de lo privado, sin tener en cuenta que la educación pública tiene que acoger a los sectores marginados y está obligada a la realización de una educación compensatorio difícil de aplicar por falta de medios. Mediremos con diferentes raseros y por consiguiente, se profundizará en el deterioro y el descrédito del servicio público educativo.
6. Que los Centros, agobiados en la búsqueda de buenos resultados, difícilmente podrán aplicar un modelo de intervención educativa basado en el aprendizaje cooperativo, para desarrollar en el alumnado los valores y las actitudes de ciudadanos y ciudadanas democráticos, respetuosos y tolerantes, el principio de comprensividad de la enseñanza, para que todos los alumnos/as se acerquen al conocimiento en función del nivel de desarrollo de sus capacidades y en el diálogo y el debate como procedimientos eficaces para resolver los conflictos que se planteen. La metodología que subyace en el R.D. está orientada a la segregación y a la selección. Al igual que en mercado hay buenos y malos productos, en la escuela hay buenos y malos estudiantes y cada cual tendrá lo que se merezca: los procedentes de los grupos sociales más desfavorecidos peores centros, mal dotados y conflictivos, frente a los de los grupos sociales mejor situados con buenos centros, bien dotados y pacíficos.
7. Que el R.D. introduce las leyes del mercado en el sistema público y concertado de la enseñanza Y LA EDUCACIÓN no se puede convertir en una mercancía más. De hacerlo, corremos el riesgo de encontrarnos en un futuro cercano, con generaciones de españoles que sabrán mucho de competitividad, de zancadillas, de codazos y muy poco de valores como la justicia, la libertad o la solidaridad, que no son precisamente los valores que fomenta el mágico mercado.
Por todo lo anterior, consideramos este R.Decreto MUY regresivo e impugnable ante los tribunales.
Cieza, 17 de marzo de 1.997.